Borrón y cuenta nueva

Llevaba demasiado tiempo sin escribir en mi blog personal y, realmente, no por falta de ganas. ¿Por qué?, se preguntará alguno. Pues ciertamente, no lo acabo de tener muy claro. Podría tratar de acertar causas y azares que probablemente me llevaban a no hacerlo, recurrir a excusas varias que sonarían precisamente a eso, a justificaciones destinadas a la disculpa, o simplemente volver a la carretera cual viejo rockero sin decir ni pío, pero nada de eso.

El caso es que desde que empecé allá por el año 2006 y con dieciséis añitos lo que diríamos un blog personal, muchas cosas han cambiado. Entonces yo escribía lo que escribía desde un locutorio de los que proliferaban en aquella época porque Internet no entró en mi casa hasta mucho después, utilizaba un seudónimo por alguna razón que no recuerdo sin darle especial importancia al hecho y no me preocupaba demasiado saber por qué le daba a las teclas para tratar cuasi cualquier tema sin pretexto alguno.

Sea como fuere, los que tenemos un historial mínimamente dilatado a las espaldas -y eso que lo mío es poco o nada- hemos madurado de diferentes formas con nuestros blogs. Algunos lo han hecho llevándose sus escritos más vetustos en la mochila, otros han dejando sus textos por el camino como miguitas de pan caídas y unos últimos, con cada cambio, se los han ido cargando dándoles mejor vida. Yo he decidido hacer esto último -aunque algún fósil quedará perdido por la red de redes- y empiezo de nuevo; borrón y cuenta nueva, como reza el título.

Tal vez recupere artículos antiguos al completo o adaptándalos, tal vez no… en cualquier caso lo iré viendo con el tiempo. Lo que tengo claro es que en esta nueva etapa quiero sentirme plenamente cómodo y quiero que los que me leáis os sintáis de igual forma. Quiero sentirme satisfecho con lo que escriba, sea mucho o poco, y quiero que os guste. Aquí estoy de nuevo.

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