A prueba de humo

Anteayer uno de los primeros artículos que leí al sentarme por la tarde frente a mi ordenador fue «Gimmicks», de Javier Pastor. Esta pieza versa sobre tendencias tecnológicas pasajeras, como cuasi todas las modas, que de una manera u otra las grandes compañías han aprovechado para crear necesidades que en realidad no lo son tanto y solucionarlas con dispositivos que, a fin de cuentas, son tan temporales como la moda que les ha dado sentido.

En el artículo Javier comenta el caso de las tabletas y su posible irrelevancia futura con el despegue de los phablets, pero se centra sobre todo en esas funcionalidades que los fabricantes han ido añadiendo a sus dispositivos porque en ese momento aquello que hacían estaba en boca de todos. Ejemplos de ello son para él las pantallas flexibles y curvas, las resoluciones 4K o las tan manidas selfies.

El caso es que la primera línea del texto, que me hizo pensar que el artículo iría por otros derroteros, se me quedó rondando en la cabeza. “Escribir sobre tecnología durante años me ha hecho ser bastante escéptico con todo tipo de tendencias del mercado”, dice la misma. Esa frase me hizo pensar en cómo los que estamos más pegados a la actualidad tecnológica muchas veces somos los más escépticos frente a novedades del sector.

Supuestos adelantos, presuntas novedades o hipotéticas revoluciones se topan frente a una coraza que hemos forjado a base de ver cómo otros supuestos adelantos, presuntas novedades o hipotéticas revoluciones de nuestro mundillo se han quedado en nada porque en realidad no lo eran.

Los pensamientos sobre la incredulidad que a veces sentimos los que nos dedicamos o somos aficionados a esto, y que motivaron esas pocas palabras, me hicieron pensar en escribir un artículo sobre el asunto hasta que unas horas después Manu Contreras plasmó, precisamente, una postura ciertamente cercana a la mía en el texto «Negativos» que publicó en su blog Obviedades y que venía a colación del artículo de Javier en su Incognitosis.

Quizás yo no rozo esa cierta negatividad de la que habla Manu, quizás todavía conservo un pequeño reducto de ilusión por cosas nuevas aunque a priori desprendan humo y sin duda creo que lo mío es más simple escepticismo precavido que otra cosa. En cualquier caso, la coraza de la que hablaba la tenemos ahí y las humaredas cada vez se perciben mejor en tecnología y lo que no es tecnología; será la sobreinformación, será la experiencia, será que aprendemos.

2 respuestas a A prueba de humo

  1. Pilar Martínez 18/10/2014 a la(s) 21:33 #

    Me ha pasado y me pasa lo que comentas. Trabajar, leer constantemente o escribir sobre tecnología durante años siento que merma mi entusiasmo y me vuelves más escéptico con todo tipo de tendencias del mercado. Siempre busco signos, datos, detalles..que puedan avalar o descartar que eso triunfará o se desvanecerá como el humo que es.

    Buen artículo, sobre todo por el descubrimiento de Javipas =)

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  1. Microsoft, con el Surface Book, sí ha sorprendido | Toni En Blanc Blog - 06/10/2015

    […] lo que contaba en aquel pesimista artículo de hace un año y lo que daba pie al que inició hace casi un mes mi vuelta más constante al blog. En síntesis, […]

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